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Bacterias lácticas

Microorganismos vivos

Lactobacilos y primas: los fermentos de las verduras en salmuera y de las leches fermentadas.

Vivas solo si el alimento no ha sido ni cocido ni pasteurizado — un pan de masa madre no aporta ninguna.

Efectos y beneficios

Los fermentos vivos de las verduras en salmuera y de las leches fermentadas. En un ensayo de Stanford, seis raciones de alimentos fermentados al día aumentaron la diversidad de la microbiota y bajaron diecinueve marcadores de inflamación en diez semanas; los del yogur ayudan además a digerir la lactosa.

El ensayo de Stanford comparó dos dietas durante diez semanas: rica en fibra, o rica en alimentos fermentados, yogur, kéfir, kimchi, kombucha, verduras lactofermentadas. La segunda aumentó la diversidad de la microbiota y bajó diecinueve proteínas de la inflamación en la sangre, entre ellas la interleucina 6; la dieta rica en fibra no cambió la diversidad en tan poco tiempo (Wastyk et al., 2021).

Los cultivos vivos del yogur o de la leche fermentada mejoran la digestión de la lactosa del producto en las personas que tienen dificultades para digerirla (Reglamento 432/2012): sus bacterias aportan su propia lactasa.

La mayoría no se instalan: pasan, actúan por el camino y se van. Por eso comerlos a menudo cuenta más que comer mucho una vez.

Fuentes: Wastyk et al., Cell, 2021 · Reglamento (UE) 432/2012

Dónde encontrarlo (33)

También, en menor cantidad (4)