Las moléculas
108 moléculas —fibras, polifenoles, vitaminas y lo que frena—: qué hacen y en qué plantas encontrarlas.
Almidones resistentes
- Almidón resistente RS1Almidón atrapado en una estructura que la digestión no abre: grano entero, semilla intacta, legumbre sin triturar.
- Almidón resistente RS2Gránulo de almidón crudo, tan denso que las enzimas no entran en él. Desaparece con la cocción.
- Almidón resistente RS3Almidón retrogradado: al enfriarse tras la cocción, se reorganiza en cristales que la digestión no vuelve a abrir.
Fibras fermentables
- ArabinoxilanosLa fibra principal del salvado de los cereales. Fermentada lentamente, llega lejos en el colon, donde pocos sustratos llegan aún.
- Betaglucanos de cerealesFibra viscosa de la avena y la cebada: espesa el bolo alimenticio y ralentiza todo lo que lo atraviesa.
- Betaglucanos de setasFibra de la pared de las setas, muy estudiada por su diálogo con las células inmunitarias del intestino.
- Fructanos (inulina, FOS)Cadenas de fructosa que el intestino delgado no toca: llegan enteras al colon.
- GOS (galactooligosacáridos)Azúcares con galactosa de las legumbres — rafinosa, estaquiosa, verbascosa. Los que hinchan, y los que alimentan.
- PectinasEl cemento de las paredes vegetales, gelificante y muy fermentable. Es lo que hace cuajar una jalea de membrillo sin añadir nada.
- MucílagosGeles de fibras solubles que se hinchan en contacto con el agua y tapizan la pared intestinal.
- GlucomananoLa fibra más viscosa del mundo vegetal: absorbe hasta cincuenta veces su peso en agua.
- Polisacáridos de algasAlginatos, fucoidanos, carragenanos, ulvanos: fibras que ninguna planta terrestre lleva.
Polifenoles
- AntocianinasLos pigmentos rojos, violetas y azules. Son los que colorean el arándano, la lombarda y el arroz negro.
- ElagitaninosGrandes polifenoles de la granada, las bayas con pepitas y las nueces. No atraviesan la pared intestinal tal cual.
- LignanosPolifenoles de las semillas y el salvado, precursores de moléculas que se parecen de lejos a los estrógenos.
- Flavanoles y procianidinasCatequinas y sus ensamblajes: el amargor del cacao, del té y de la piel de la uva.
- FlavanonasHesperidina y naringina: los polifenoles propios de los cítricos, y solo de ellos.
- Flavonoles (quercetina)El polifenol más extendido de la alimentación, y el más estudiado de los amarillos pálidos.
- IsoflavonasPolifenoles propios de la soja y de algunas legumbres, de forma cercana a los estrógenos.
- Ácidos fenólicosÁcido clorogénico del café y de la alcachofa, ácido ferúlico unido al salvado de los cereales.
- Estilbenos (resveratrol)La molécula que la vid fabrica para defenderse, concentrada en la piel de la uva.
- CurcuminoidesEl amarillo de la cúrcuma, y prácticamente lo único que la colorea.
- Secoiridoides (oleocantal)El amargor y el picor al fondo de la garganta de un buen aceite de oliva: es la molécula que rasca.
- TeaflavinasLos pigmentos rojizos del té negro: nacen de la oxidación de las catequinas de la hoja verde.
- EugenolEl perfume del clavo de olor, y el antiséptico que los dentistas usan desde siempre.
- Ácido rosmarínicoEl polifenol de las labiadas — romero, menta, salvia, albahaca — y uno de los pocos que soporta el secado.
Carotenoides
- Betacaroteno (vitamina A)El pigmento naranja, que el cuerpo convierte en vitamina A según sus necesidades y no más.
- Luteína y zeaxantinaLos únicos dos carotenoides que el ojo acumula, en el centro de la retina.
- LicopenoEl rojo del tomate y de la sandía.
- BetacriptoxantinaEl carotenoide del caqui y de la mandarina, convertido también en vitamina A.
- FucoxantinaEl pigmento pardo dorado de las grandes algas, que enmascara su clorofila.
Moléculas específicas
- FicocianinaEl pigmento azul de la espirulina — un color que ningún otro alimento aporta.
- ErgotioneínaUn aminoácido azufrado que el cuerpo humano no sabe fabricar, pero para el que posee un transportador dedicado — lo que es raro, y dice que le importa.
- BetalaínasEl rojo violeta de la remolacha y del higo chumbo — un pigmento que nada tiene que ver con las antocianinas a pesar del color.
- BetaínaMolécula que la planta fabrica para soportar la sal y la sequía; en nosotros participa en el ciclo de los metilos.
- Nitratos de las verdurasEl nitrato de las hojas verdes, transformado en óxido nítrico que relaja los vasos.
- EspermidinaUna poliamina implicada en el reciclaje celular, muy estudiada desde hace unos quince años.
- FalcarinolEl compuesto que da su amargor a una zanahoria, y que la planta fabrica contra los hongos del suelo.
- AvenantramidasPolifenoles que solo la avena produce, en ningún otro alimento conocido.
- Gingeroles y shogaolesEl picante cálido del jengibre. El secado transforma los gingeroles en shogaoles, aún más picantes.
- TimoquinonaEl principio activo de la semilla de nigella, la «semilla negra» de las medicinas antiguas.
- Gamma-orizanolUna mezcla de esteroles propia del salvado de arroz — el único aceite corriente que lo aporta.
- CapsaicinaLa molécula que quema, y que actúa sobre un receptor del calor — no sobre una papila gustativa.
- SaponinasLas moléculas que hacen espuma: son las que blanquean el agua de cocción de los garbanzos.
- PiperinaEl alcaloide que pica en la pimienta negra — y nada más que la pimienta lo contiene.
- Timol y carvacrolLos terpenos que hacen el olor del tomillo y del orégano, y que dificultan el crecimiento de muchas bacterias.
- Vitamina K2 (menaquinonas)La forma de vitamina K fabricada por bacterias, y no por las plantas.
- FitoesterolesEl colesterol de las plantas — bastante parecido al nuestro para quitarle el sitio en la absorción.
- ClorofilaEl pigmento verde, y el único indicador que se ve a simple vista.
- ColinaEmparentada con las vitaminas B, sirve a las membranas de las células y a un neurotransmisor, la acetilcolina.
- LimonenoEl aceite esencial de la piel de los cítricos — el olor que salta cuando se dobla una cáscara.
- Crocina y safranalLos dos compuestos del azafrán: la crocina, un carotenoide soluble en agua — el único de su familia que colorea un caldo —, y el safranal, que lleva el olor.
- AnetolEl sabor a anís, y del 80 al 90 % del aceite esencial del anís y del anís estrellado. Es él el que relaja el músculo liso del intestino — el efecto de las tisanas de después de comer.
- CitralGeranial y neral, el dúo que hace el olor a limón sin el limón: del 70 al 80 % del aceite esencial de la hierba limón.
- SanshoolesLa molécula del cosquilleo de las pimientas de Sichuan y de Timut. No tiene nada de picante: activa los receptores del TACTO, y la vibración sentida se ha medido en torno a 50 hercios.
- FtalidasSedanolida y 3-n-butilftalida: el olor del apio, y la única familia de compuestos que le es propia.
- InositolAlcohol de azúcar del grupo de las vitaminas B, abundante en cítricos, legumbres y cereales integrales.
Compuestos azufrados
- Glucorafanina → sulforafanoLa molécula durmiente del brócoli, que solo se convierte en sulforafano en el momento en que se rompe.
- Glucobrasicina → I3CEl otro gran glucosinolato de las coles, el que da el indol-3-carbinol.
- Glucosinolatos picantesSinigrina y gluconasturtiina: lo que sube a la nariz con el rábano picante, el wasabi y el rábano negro.
- Compuestos azufrados de las aliáceasAlicina, ajoeno, S-alil-cisteína: lo que pica en el ajo cortado y hace llorar con la cebolla.
Microorganismos vivos
- Bacterias lácticasLactobacilos y primas: los fermentos de las verduras en salmuera y de las leches fermentadas.
- Levaduras fermentativasLas levaduras de las bebidas fermentadas vivas — kéfir, kombucha, cervezas con levadura.
- Bacillus subtilisLa bacteria del natto, que forma esporas capaces de atravesar el estómago intactas.
- Fermentos fúngicos (koji)Aspergillus oryzae y Rhizopus: los mohos nobles del miso, del tempeh y del sake.
Vitaminas
- Vitamina CLa vitamina que el cuerpo no almacena: lo que no se usa en el día se va por la orina.
- Folatos (B9)La vitamina de las hojas — su nombre viene de folium. Indispensable para fabricar el ADN.
- Vitamina K1La vitamina K de las plantas, fabricada en las hojas verdes, que sirve para la coagulación.
- Vitamina EEl tocoferol de las semillas y los aceites: protege las grasas de la oxidación, en el alimento como en el cuerpo.
- Vitamina B1 (tiamina)Sirve para extraer la energía de los azúcares — es la que falta cuando solo se come arroz blanco.
- Vitamina B6Interviene en casi todas las transformaciones de aminoácidos, y en la fabricación de varios neurotransmisores.
- Vitamina B2 (riboflavina)Sirve para extraer la energía de las grasas y las proteínas, y para reciclar otras vitaminas.
- Vitamina B3 (niacina)En el corazón de cientos de reacciones de energía; el cuerpo también sabe fabricarla a partir del triptófano.
- Vitamina B5 (ácido pantoténico)Entra en la coenzima A, sin la cual casi ninguna reacción de energía se produce.
- Vitamina B8 (biotina)Interviene en la fabricación de los ácidos grasos y de la glucosa.
- Vitamina DMenos una vitamina que una hormona, fabricada por la piel al sol.
Minerales y oligoelementos
- Hierro vegetalEl hierro de las plantas, en una forma que el cuerpo absorbe mucho peor que el de la carne.
- ZincSirve a cientos de enzimas, a la inmunidad y al gusto.
- MagnesioEn el corazón de la clorofila en la planta, y de más de trescientas reacciones en nosotros.
- CalcioEl calcio de las crucíferas, del sésamo y de las almendras.
- PotasioEl contrapeso del sodio: es la relación entre ambos lo que cuenta, no la sal sola.
- SelenioUn oligoelemento cuyo contenido en los vegetales depende enteramente del suelo donde crecieron.
- YodoIndispensable para la tiroides, y casi ausente de los vegetales terrestres.
- CobreTrabaja con el hierro: sin él, el hierro no se coloca correctamente.
- ManganesoUn oligoelemento de las enzimas antioxidantes, abundante en los granos enteros y los frutos de cáscara.
- FósforoEl compañero del calcio en el hueso, y la P del ATP — la moneda de energía de toda célula.
- Sodio (alimentos salados)La sal de las conservas, de las salmueras y de los condimentos fermentados.
- MolibdenoActiva algunas enzimas que neutralizan compuestos azufrados y el ácido úrico.
Lo que frena
- FitatosLa reserva de fósforo de las semillas. Se une al hierro, al zinc y al calcio de la misma comida y se los lleva consigo.
- OxalatosSales que algunas plantas acumulan, y que se unen al calcio hasta en los riñones.
- GoitrógenosCompuestos de las crucíferas, de la soja y de algunas raíces que dificultan la captación del yodo por la tiroides.
- Taninos (freno al hierro)Los mismos polifenoles que la familia de los flavanoles, vistos del otro lado: se unen al hierro vegetal de la comida.
- Aminas biógenasHistamina y tiramina, formadas por los microorganismos durante la fermentación y la curación.
- LectinasProteínas que se pegan a los azúcares de la pared intestinal — la más célebre de las moléculas mal comprendidas.
- PurinasComponentes de los núcleos celulares que el cuerpo transforma en ácido úrico.
- CumarinasEl aroma a heno cortado de la canela — y la única molécula del catálogo en que la variedad lo cambia todo.
Macronutrientes
- Fibras insolublesCelulosa y lignina: la fibra que casi no fermenta. Da volumen y acelera el tránsito.
- ProteínasEl aporte en aminoácidos de las legumbres, las semillas, los frutos secos y los cereales.
- LisinaEl aminoácido que falta a los cereales y que abunda en las legumbres.
- MetioninaEl espejo de la lisina: escasa en las legumbres, abundante en los cereales y las semillas.
- TriptófanoEl precursor de la serotonina — cuya mayor parte se fabrica en el intestino, no en el cerebro.
- Omega-6 (ácido linoleico)El ácido graso esencial de las semillas y los aceites corrientes.
- Omega-3 vegetal (ALA)El ácido graso omega-3 de las semillas y las nueces, que el cuerpo no sabe fabricar.
- Ácidos grasos monoinsaturadosEl ácido oleico de la aceituna, del aguacate y de los frutos de cáscara.
Lo que las plantas no aportan
- Vitamina B12La única vitamina que ninguna planta fabrica — ni las verduras, ni los cereales, ni las algas.
- Omega-3 EPA y DHALos omega-3 de cadena larga, los de la membrana de las neuronas y de la retina.
- CreatinaUna reserva de energía inmediata del músculo y del cerebro.
- TaurinaUn aminoácido azufrado concentrado en el corazón, la retina y los músculos.