Las dieciséis categorías
Las grandes familias de alimentos que alimentan la microbiota: por qué cuenta cada una, qué la marca y con qué ritmo.
- Verduras verdes y carnosasHojas, tallos y «hortalizas de fruto» (tomate, calabacín, berenjena…): la base voluminosa del plato, poco calórica y llena de agua.
- CrucíferasLa categoría de la col: brócoli, coles, rábano, rúcula… reconocibles por su punto de amargor azufrado.
- FrutasLas frutas enteras, del huerto y de los trópicos.
- BayasFrutos rojos y bayas: arándanos, grosellas negras, frambuesas, moras…
- Fructanos e inulinaAjo, cebolla, puerro, chalota, pero también tupinambo, salsifí, escorzonera, chirivía, jícama, raíz de achicoria, bardana, yacón, espárrago, alcachofa.
- SetasDe los champiñones a los shiitake y las setas de ostra.
- Almidón resistenteFeculentos cocidos y enfriados: arroz o patatas del día anterior, plátano verde, legumbres en ensalada…
- Cereales y semillas integralesGranos enteros y pseudocereales: avena, trigo sarraceno, quinoa, mijo, cebada…
- LegumbresLentejas, garbanzos, judías, habas… las semillas de las fabáceas.
- Alimentos fermentadosTodo lo que está vivo: chucrut crudo, kimchi, miso, tempeh, yogur (de leche o de soja), kéfir…
- Frutos secos y semillasNueces, almendras, pipas de calabaza, semillas de lino, de sésamo…
- Hierbas aromáticas frescasPerejil, albahaca, menta, cilantro, eneldo, cebollino… picados frescos.
- Especias y hierbas secasCúrcuma, comino, canela, pimienta… la estantería más densa en antioxidantes de la cocina.
- Algas y microalgasNori, wakame, dulse, espirulina… la huerta marina.
- Otros polifenolesTé, café, cacao, aceitunas… las grandes fuentes cotidianas de polifenoles.
- Fibras solubles y mucílagosChía y psyllium remojados, okra, pectina, goma guar… las fibras solubles que forman gel.