Vitamina E
Vitaminas
El tocoferol de las semillas y los aceites: protege las grasas de la oxidación, en el alimento como en el cuerpo.
Desaparece con el refinado y la fritura. Un aceite virgen guardado en frío la aporta, un aceite calentado mucho menos.
Efectos y beneficios
Alojada en las membranas, detiene la reacción en cadena que enrancia las grasas, en el aceite como en nuestras células: contribuye a protegerlas del daño oxidativo. Una vez gastada, la vitamina C la recarga.
Descubierta en 1922 como el factor sin el cual unas ratas no llevaban su embarazo a término, conservó de esa historia su nombre, tocoferol, del griego «llevar un hijo».
Cada membrana de nuestras células está hecha de grasas frágiles; un radical libre que les arranca un electrón desencadena una reacción en cadena. La vitamina E se interpone, se sacrifica, y luego la vitamina C la regenera (Traber y Stevens, 2011). La vitamina E contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo (Reglamento 432/2012).
Según el sexo: la EFSA fija la ingesta adecuada en 13 mg al día para un hombre y 11 para una mujer (EFSA, 2015). Las pipas de girasol, las almendras y el aceite de germen de trigo son los más ricos.
Fuentes: Evans y Bishop, Science, 1922 · Traber y Stevens, Free Radic Biol Med, 2011 · Reglamento (UE) 432/2012 · EFSA, 2015
Dónde encontrarlo (16)
- Aceite de argán
- Aceite de colza virgen
- Aceite de nuez virgen
- Aceite de oliva virgen extra
- Aceite de salvado de arroz
- Aceite de sésamo virgen
- Aguacate
- Almendra
- Avellana
- Cacahuete
- Espino amarillo
- Nuez de Brasil
- Piñón
- Pipas de calabaza
- Pipas de girasol
- Pistacho