Cobre
Minerales y oligoelementos
Trabaja con el hierro: sin él, el hierro no se coloca correctamente.
El cacao y el anacardo son los más densos. Un exceso prolongado de zinc aislado puede, al contrario, hacerlo bajar.
Efectos y beneficios
El compañero del hierro: sin él, el hierro no sale de sus reservas para llegar a la sangre. También contribuye a los tejidos conectivos, al color del cabello y de la piel, a las defensas y a la protección de las células.
Una proteína de la sangre cargada de cobre, la ceruloplasmina, oxida el hierro para que pueda transportarse; cuando falta cobre, aparece una anemia que el hierro solo no corrige. Sirve también a la enzima que fabrica la melanina, el pigmento del cabello y de la piel, y a la que suelda las fibras del colágeno y de la elastina.
Contribuye al mantenimiento de los tejidos conectivos en condiciones normales, al metabolismo energético normal, al funcionamiento normal de los sistemas nervioso e inmunitario, a la pigmentación normal del cabello y de la piel, al transporte normal de hierro y a la protección de las células frente al daño oxidativo (Reglamento 432/2012).
Según el sexo: la EFSA fija la ingesta adecuada en 1,6 mg al día para un hombre y 1,3 para una mujer (EFSA, 2015).
Fuentes: Reglamento (UE) 432/2012 · EFSA, 2015
Dónde encontrarlo (15)
- Almendra
- Anacardo
- Avellana
- Avena
- Cacao
- Champiñón
- Garbanzo negro
- Garbanzos
- Lenteja verde / rubia
- Nuez de Grenoble
- Pipas de calabaza
- Pipas de girasol
- Semillas de sésamo
- Shiitake
- Trigo integral